El presidente reelecto de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, dejó constancia en X de su agradecimiento hacia el exmandatario argentino Mauricio Macri por sus saludos y buenos deseos. En su intervención, Lula afirmó recordar con nostalgia una época en la que las diferencias entre ambos países se discutían y resolvían de forma civilizada y republicana. También destacó el objetivo de una región que trabaje unida para el desarrollo y la prosperidad de sus pueblos. Además, el mandatario brasileño compartió un mensaje en portugués para Macri y reiteró esa idea de unidad regional.
Previo a ello, Lula ya había expresado gratitud a varias figuras argentinas por mensajes recibidos, entre ellas Cristina Kirchner, Sergio Massa, Axel Kicillof, Alberto Fernández y Eduardo Duhalde.
Macri habló sobre el triunfo de Lula en Brasil apenas un día después de los comicios, mientras que el presidente argentino en ese momento, Javier Milei, mantiene el silencio y no reconoció oficialmente el resultado, convirtiéndose en el único jefe de Estado de la región en esa situación. En su despacho, el vocero de Milei, Adrián Ravier, sostuvo que no está en los planes emitir un comunicado oficial y que, por ahora, sólo se habían tomado nota de lo sucedido en Brasil.
Un tema polémico que trasciende lo diplomático fue el vínculo entre Argentina y el desenlace político brasileño: el gobierno argentino habría intervenido de manera colaborativa en la salida del ex candidato Flávio Bolsonaro, quien había contado con el apoyo de Milei durante la campaña. Bolsonaro cruzó la frontera de Misiones con su familia y tomó un avión privado desde Puerto Iguazú con destino a Miami, donde inicialmente se autoproclamó “presidente electo” y luego se retractó, ubicándose como “líder de Brasil”.
La versión oficial de la Cancillería argentina quedó acompañada por Migraciones, que confirmó la presencia de un asesor argentino, Santiago Caputo, en Puerto Iguazú, y por el propio Bolsonaro, quien agradeció a Milei en una carta pública. Este episodio añade complejidad a la ya difícil relación entre Argentina y Brasil en el marco de las gestiones de Milei y su equipo.
El tema del reconocimiento de Lula y la supuesta implicación de Argentina en la fuga de Bolsonaro le están generando dolores de cabeza al presidente argentino. A la par de Macri, Patricia Bullrich expresó sus felicitaciones a Lula; en el plano interno, la líder del bloque libertario en el Senado defendió la legitimidad del voto y sostuvo que la voluntad popular debe respetarse.



